Pues tú bendices a los justos, oh Señor; los rodeas con tu escudo de amor. Salmos 5:12 NTV
Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo
rodearás de tu favor. Salmos 5:12 RV1960
Pero alégrense todos los que en ti confían; den voces de júbilo para
siempre, porque tú los defiendes; en ti se regocijen los que aman tu
nombre. Salmos 5:11
Cuando leo esta porción de
la Biblia me hago la idea de un Rey como en tiempo de David sentado en un
gran trono y yo tan solo un
fiel súbdito indefenso implorando por protección.
A veces me he sentido así indefenso ante los embates de las necesidades
que se dan en el día a día.
Cada mañana me levanto a conocer mas a mi Dios a través de su Palabra y
me doy cuenta que todos hemos pasado por lo mismo, todos hemos buscado su
refugio, hasta el gran Rey David dio canticos en Salmos por refugio ante
nuestro Dios.
En Salmos 5:1-3 dice:
Escucha, oh Jehová, mis palabras; Considera mi gemir.
Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque a ti
oraré.
Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti,
y esperaré.
Como decía al principio, yo soy el súbdito inclinado ante mi Rey
diciéndole:
He venido a buscarte temprano en la mañana, gracias por recibirme y
escuchar mi suplica, necesito Rey mío tu protección.
Y así pidiendo en oración que me brinde su ayuda para soportar todo lo
que se presente.
Salmos 5:6 dice:
Destruirás a los que
hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.
Entrando a mi historia el Rey sentado en su trono responde:
He escuchado tu súplica y de cierto te digo que no toleraré a nadie que
venga hacerte daño, puedes ir en paz porque tienes mi resguardo.
Se que Dios escucha mis oraciones y doy gracias a Él que llego tranquilo
a casa sin que nadie haga tropezar mi camino, ósea que me haga algún mal,
pero no digo que no ha pasado claro que sí; pero doy gracias a Dios que he
regresado igual sano y salvo a casa.
Salmos 5:8 dice:
Guíame, Jehová, en tu justicia, a causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino.
La maldad del hombre está creciendo, pero nosotros debemos crecer a la
verdad de las Escrituras para que Dios nos guie y no caigamos en ningún
error que nos haga perder o desviar del buen camino.
Salmos 5:9-10 nos da una clara advertencia de como es la
gente que acecha para hacer el mal:
Porque en la boca de ellos no hay sinceridad; sus entrañas son maldad,
sepulcro abierto es su garganta, con su lengua hablan lisonjas.
Castígalos, oh Dios; caigan por sus mismos consejos; por la multitud de
sus transgresiones échalos fuera, porque se rebelaron contra ti.
Hay que tener cuidado con la gente que nos quiere hacer daño, gracias a
Dios por su protección que nos hace dar cuenta a tiempo antes de que
cometamos un error y nos aleja de todo mal.
Gracias a mi Rey por tu protección, tu súbdito te glorifica como dice
Salmos 5:7:
Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa; adoraré
hacia tu santo templo en tu temor.
Debemos ser agradecido con nuestro Padre Celestial por todo lo que hace
nuestras vidas, piénsalo, te sustenta, te protege, te guía, te ama como lo
dice Salmos 5:12:
Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás
de tu favor.
La versión NTV lo dice de esta manera:
Pues tú bendices a los justos, oh Señor; los rodeas con tu escudo de
amor.
Oración:
Amado Padre gracias por regalarme este bello mensaje, gracias por tu
protección y amor, guíame para alejarme de todo lo malo y seguirte
sirviendo, conocerte más a través de tu palabra. En el nombre de tu hijo
amado Cristo Jesús. AMÉN.